4 febrero, 2020 Prensa

Hostelería lamenta la pérdida de la ruta con Cork en favor de Bilbao

Para la Asociación cualquier pérdida en las comunicaciones es un varapalo para el sector puesto que disminuye “el tráfico” de turistas a nuestra región

Santander, 4 febrero 2020

La Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC) ha lamentado la pérdida de la ruta con Cork a favor de Bilbao.

Para los hosteleros “cualquier pérdida” en las comunicaciones de Cantabria, han señalado, suponen “un varapalo” para el sector puesto que “disminuye” el tráfico de turistas a nuestra región.

Nosotros, han continuado, “vivimos del turismo” y “un destino menos perjudica, y mucho a nuestros negocios, que se verán afectados”. Por este motivo, han continuado, “esperamos que se fomenten nuevas rutas y nuevas propuestas que aumenten el flujo de viajeros en nuestra comunidad”. “En este sentido, han señalado que hay que darse cuenta de que el puerto de Santander es una puerta más de entrada a Cantabria y de la misma forma que se presta atención l resto de conexiones, aeropuerto o tren debemos cuidar nuestro puerto”.

Además, la Asociación de Empresarios de Campings de Cantabria, que acaba de llegar de la feria de Dublín con la esperanza de aumentar el mercado en Cantabria, ha señalado que, a su regreso se ha encontrado con la cancelación de esta ruta lo que supone que “muchos clientes que hacían noche en Cantabria a su llegada, o antes de su partida, dejen de hacerlo en beneficio del puerto de Bilbao, donde les dejan dormir gratuitamente”.

Esta ruta, han continuado, “era una de las que más proyección tenía”, especialmente ahora, que con la llegada del Brexit ya que los irlandeses para llegar a España tienen que “o coger esta ruta o salir de la Unión Europea, entrar en Reino Unido y volver a entrar en la Unión Europea, es decir, pasar dos aduanas”. Esto hace, que la perdida de esta ruta “no sea una perdida más sino una pérdida difícilmente sustituible”.

Para el presidente de Hostelería, Ángel Cuevas, es necesario recordar que “en hostelería hay más días malos que buenos y cualquier interrupción nos perjudica”.